La noche es eterna..
inmensa e incalculable..
soy víctima del silencio, que envuelve las horas,
amante del cielo estrellado.
Fusiono mi alma, con cada gota de luz.
mi cuerpo inverso en un solo universo.
Puedo oler tus esencias, querida noche eterna.
Puedo volar por tu cielo,
Puedo sentir el deshielo,
De unos ojos marchitos, olvidados con el tiempo.
Puedo beberme tu sed.
Puedo amar tu infierno.
Puedo sentirte con fuerza,
como si la noche fuese eterna.
Amante del cielo estrellado..
me envuelve luz de luna.
Castigo mi conciencia inquieta.
El miedo, nos volvió fugitivos de nuestras vidas..
ausentes y carentes de sentido.
Puedo acariciar tus ojos nostálgicos.
Huye, huye y no alumbres mis lágrimas, le dige a la luna.
Que nada perturbe tu sublime calma.
Silencioso bosque,
Deja que me tumbe en tu sombra más oscura.
caen voces de lo árboles.
déjame que me pose.. amante del cielo estrellado..
déjame descansar en mi profundo letargo.
La noche eterna, inmensa e incalculable.
Mientras disfruto de tu esencia,
Rómpese mi alma.
igjd
Formo parte del viento, de la brisa que arrastra esencias.
Formé parte de tu discurso, de esas dulces palabras demagogas, que prometían felicidad.
Formo parte de la noche, de estrellas ausente y carentes de vitalidad.
Formé parte de numerosos grupos sociales, cautiva de irónicas amistades.
Formo parte del arte, de la expresión retenida y del drama de amar.
Formé parte del tiempo, de la presión del minutero, presa del tic-tac.
Formo parte de la música, de esta pequeña canción que me ayuda a continuar, de esta composición que creó algún alma similar.
Formé parte de basura comercial, de crisis de identidad y de pérdidas afectivas ahogadas en el mar.
Formo parte de mí, de la poesía del día a día y de fortaleza al continuar.
Formé parte de tí, de tu vida simple y vacía y caiste en el olvido como un ser más.
Formo parte de mis actos, consecuente y reflexiva, me armo de valores y conocimientos para contratacar.
Formé parte de la guerra fría, entre palabras vacías y mi alma desbordante de sinceridad.
Formo y Formé parte de mil batallas, he muerto y he nacido tantas veces como he sentido la necesidad de ser libre, personas permanecen conmigo, otras quedaron atrás, pero me mantengo firme mi ideal. Alfinal todos morimos solos y somos el único patrimonio que tenemos y que perdurará.